
Es una utopía ver a un tío de 150 kilos saltar una jaula y tener un aterrizaje perfecto. Lo único seguro es el porrazo que se llevará contra el suelo.
Este tío algo regordete va intentar saltar una jaula de medio metro que lleva a una mascota dentro, el chaval coge carrerilla pero se muestra algo inseguro y no salta la jaula. La mascota que va dentro de la jaula se asusta al ver al gordito que quiere saltar sobre ella, su vida puede correr peligro.
El tío animado por su amigo que cámara en mano graba todas las escenas, vuelve a coger carrerilla y salta la jaula, parece que lo va lograr, pero una pierna choca contra el obstáculo y cae bruscamente contra el suelo.
Menos mal que no cayó sobre la jaula porque el perrito no la contaba.