Después de una tarde lluviosa, las calles se vuelven húmedas y resbalosas. Si no observen lo que le paso a está señora.

¡Qué caída! Esta claro que el paraguas te protege de la lluvia pero no de los resbalones.
Después de una tarde lluviosa, las calles se vuelven húmedas y resbalosas. Si no observen lo que le paso a está señora.

¡Qué caída! Esta claro que el paraguas te protege de la lluvia pero no de los resbalones.