Vamos a la playa en un coche feo ti ti ti ti.
Que divertido es ir a la playa con los pequeños de la casa. Los padres cavan un hueco en la arena para que el agua salada se acumule y los nenes puedan bañarse sin temor de ser golpeados por el movimiento del agua.
Mientras que el hoyo se acumula de agua, el nene corre sobre la orilla detrás de las olas y huyendo de ellas. Vuelve hacia el hoyo y se lanza creyendo que ya se acumuló el agua, para su mala suerte, aún no tenía agua suficiente y cae de cara contra la arena…
Este porrazo no le dolió porque aún continuaba con su sonrisa de oreja a oreja.