Este tío conducía su camión lleno de bebidas carbonatas y refrescos, en una curva perdió el control del coche y volcó. Las personas de los alrededores, al percatarse del accidente, se acercaron de inmediato. El piloto podría haber dicho en su mente: “estoy a salvo, mucha gente viene a ayudarme”, lamentablemente las fotografías muestran otra realidad.
La caída del camión significó un gran gasto económico para el piloto, pero para las personas, bebidas gratis.


Fuente: Sarda




