Su mujer le dice: amor el tejado necesita reparaciones, dame dinero para contratar al gasfitero.
El tío de la fotografía le responde: no te preocupes amor, no gastaremos dinero en un gasfitero, yo mismo lo repararé.
Por no querer gastar dinero en una persona profesional en este tipo de trabajo, ahora se encuentra en una posición muy incómoda para llamar al gasfitero.
Si llegara a soltarse se rompería los huesos de las piernas y gastaría más dinero en el hospital que con el gasfitero. Quien los entiende… Si no sabes, es mejor pagar para que hagan el trabajo.

Fuente: fotosdehumor